El error no es técnico. Nos entrenaron para recibir requerimientos y entregarlos, y ese hábito se queda pegado hasta cuando ya somos dueños del producto.
Un requerimiento dice “agregar exportar a Excel”. La pregunta de producto es para qué. Nueve de cada diez veces resulta que alguien arma un reporte los lunes para su jefe. Si lo sabes, quizá no necesitas el exportador: necesitas mandar ese reporte por correo, solo, los lunes a las ocho.
Misma necesidad, un tercio del trabajo y mejor resultado.
Pensar como producto es fácil de describir y difícil de sostener. Se trata de preguntar por el problema antes de estimar la solución. Incomoda, porque parece que estás cuestionando a quien pide. A veces sí lo estás haciendo, y con razón.
Lo que más me costó fue aceptar que el código que no escribes también cuenta como trabajo bien hecho.